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Por: Ana Hernández Hernández

Se despide del deporte activo un moreno alto y robusto que vio la luz en la occidental provincia de Pinar del Río, allí paso a paso se hizo grande entre los grandes, para dejar de ser solo pinareño y convertirse en toda Cuba, y de Cuba para el mundo en infinidades de veces, pero siempre con el orgullo de llevar en su chamarreta al equipo de las 4 letras.

Dotado de una consistencia envidiable, Pedro Luís Lazo, lanzador derecho, nació en Río Feo en 1973, debutó en el campeonato de 1990-91 con el conjunto Forestales. Si vamos a las estadísticas podemos comprobar que es el pitcher con más juegos ganados en series nacionales al acumular 257; es también el lanzador más destacado en los play off cubanos con 29 victorias, 7 juegos salvados, 6 lechadas y 311 ponches propinados, y un verdugo de los bateadores de los equipos contrarios a quienes sirvió nada menos que 2 426 ponches en toda su trayectoria en las series nacionales, sólo superado en el béisbol cubano por otro pinareño grande: Rogelio García.

Irrumpió en el ámbito internacional en 1991 al integrar el equipo cubano que obtuvo el título en el Campeonato Mundial Juvenil, y desde 1995 formó parte de todas las selecciones nacionales de la isla. Es el único jugador del béisbol en el mundo con 4 medallas olímpicas (2 de oro y 2 de plata), participó en los 2 Clásicos Mundiales de Béisbol celebrados hasta ahora (siendo decisivo en el 2do lugar de Cuba en el 2006) y es múltiple ganador de campeonatos mundiales, Copas Intercontinentales y Juegos Panamericanos.

Lazo también fue asediado muchas veces por mercaderes del deporte, casi siempre al servicio de los dueños de equipos de las Grandes Ligas, cuyas ofertas vinculaban siempre al deporte con la política agresiva contra Cuba.

Ante ellos, Lazo fue tan gigante como en el montículo a la hora de lanzar y despreció ofertas por tentadoras que fueran, porque nunca cambió su Pinar del Río, su terruño cubano y sus convicciones patrióticas por los dólares ofrecidos para que desertara de esos, sus amores.

Lazo se retira tras 20 años de batalla por el deporte cubano, es un pinareño de pura sepa, pero como dije al inicio  hace mucho tiempo que dejó de ser solo de Pinar del Río para ser de Cuba y del mundo, entonces esta espirituana devenida avileña no puede cerrar los ojos ante un hombre de tanta talla y plasmar en estas líneas que se baja del box el rascacielos pinareño, pero su brazo de mambí será como un legado para presentes y futuras generaciones.