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Por: Ana Hernández Hernández

Este pequeño país anclado a las puertas del Golfo de Méjico no en vano argumenta que sobran razones para defenderse. En las últimas horas se conoció que Barak Obama, presidente de los Estados Unidos solicitó un aumento de los fondos para las operaciones de su gobierno contra Cuba durante el año fiscal 2012, que comienza el primero de octubre próximo.

Esta proyecto incrementa en más de 4 millones de dólares el dinero asignado el pasado año para similares acciones.

Los fondos están destinados a fortalecer la labor que ya ha venido desarrollando dentro de Cuba, la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), y la Oficina de Asuntos Cubanos que dirige la política hacia la mayor de las Antillas desde el Departamento de Estado en Washington.

A lo largo de más de 50 años de Revolución, la política sucia e inescrupulosa de Estados Unidos hacia Cuba, el gobierno cubano la ha denunciado reiteradamente y sobretodo a través del papel mediador que ha llevado adelante la SINA en la ejecución de actividades subversivas contra la isla.

Entre las acciones denunciadas han estado la coordinación y monitoreo y el financiamiento de organizaciones subversivas, a la par de otras actividades hostiles.

En esta oportunidad el presupuesto incluye también el financiamiento con 30,5 millones de dólares a las emisoras anti-cubanas Radio y TV Martí.

La solicitud de Obama para introducir la mano en el bolsillo asciende de manera general a 62, 24 millones.

Ante semejantes amenazas y augurios, puede este pequeño país cruzarse de brazos y no dibujar las alternativas para defender su soberanía?

¿Práctica o no el vecino del norte acciones injerencistas en Cuba?

ENTONCES… tiene Cuba o no razones para defenderse?