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Por: Ana Hernández Hernández

La cercanía de la fecha de nacimiento de nuestro Héroe Nacional nos presupone, los primeros días de cada año como eminentes martianos y nos apega a ese hombre de talla pequeña, pero de inmenso pensamiento.

Es una suerte que suceda de esa forma, así nos permitimos acercarnos un tanto más al hombre que pensó en una Patria con todos y para el bien de todos.

Martí sin dudas es referente obligado, sin importar edades, para cualquier hombre o mujer de buena voluntad en el planeta, porque él nos aseguró, en múltiples ocasiones que de la justicia nada tienen que temer los pueblos.

No puede ser de otra manera, se trata de un hombre que sobrevive al tiempo y se eterniza en voluntades de muy distintos idiomas y hasta filosofías. El propio patriota afirmaba de manera muy hermosa: “Patria es Humanidad”, supremo concepto que los hijos de la mayor de Las Antillas multiplican en parajes no solo cercanos. Significativa forma de expresar que somos hermanos y que debe inquietarnos la injusticia, la desventura y las añoranzas de quienes nos acompañan aún en la distancia.

Sin duda por ello los cooperantes cubanos son reverenciados donde actúan. A no dudarlo, ese fue el signo distintivo de la Misión Carlota y es el signo distintivo de los miles y miles de médicos, técnicos, docentes de esta tierra que andan y están allí con la mano extendida para reafirmar esa prédica del Maestro, esa que hace una líneas ya mencionaba: “Patria es Humanidad”